Once años después de la aparición de su primer EP bajo el nombre de Jazzanova Records, y cinco años después de su primer álbum en estudio In Between llega a nuestras manos el esperado larga duración de este colectivo de djs, músicos, productores y hombres de negocio que ya no solamente son Jazzanova sino sobre todo Sonar Kollektiv: un sello berlinés que en el último lustro viene apoyando tanto la electrónica más inteligente aplicada a la pista, como a los sonidos privados elegantes que van desde el folk o pop de nueva cuña hasta el jazz ecléctico. Dicho todo esto, si se han escuchado atentamente las diversas aventuras musicales de algunos de su componentes (Extended Spirit, Thief ) el resultado final de Of All Things no debería de sorprender. Porque toda aquella marca bautizada como nu-jazz que identificaba tan firmemente el sonido de Jazzanova (en un cóctel de influencias que no hacían mucha justicia al término genérico) ha quedado prácticamente diluida en estos 12 temas. Adiós club, hola radio.
Con participaciones vocales en todos los temas de un plantel cuidado (José James, Bembe Segue, Joe Dukie, Paul Randolph, Leon Ware, Ben Westbech, Phonte, Pedro Martins) y apoyos instrumentales de Azymuth y el Five Corners Quintet, este LP es una aventura musical bien diferente. Estamos ante un album pop de nuestra época en toda regla. Al menos seis singles claros (ya hemos conocido "Let Me Show Ya") que tendrán sus cuidadas remezclas club de infalible comercialidad; cortes que van del soul de vieja escuela al r&b estadounidense, del preciosismo baladista de "Little Bird" al samba fusion de "Gafiera". Un poco de todo, pero perfectamente aliñado. En cierto modo, un triunfo de la producción al estilo de los grandes nombres de la música pop que, arropados de un casting infalible, extraen un producto nacido para gustar, regalar, radiar y trocear.
¿Es Of All Things una decepción? Superada la primera y segunda escucha, asentada la intención de romper con el pasado, apartando nuestras egoístas expectativas, el álbum funciona como lo que es: una celebración de este grupo de amigos heterogéneos que dejaron atrás loops, samples y técnicas depuradas de amateur para convertirse en una banda de productores que realiza un álbum apoyado completamente en instrumentos y técnicas de mezcla y edición tradicionales. El críptico título (De todas Las Cosas) aparte de estar extraído del texto de "Little Bird" se refiere al hecho de que "de todas las cosas que hacemos, la que más disfrutamos es hacer un nuevo álbum" (como contaban en su propia página Myspace hace tiempo). Celebremos pues el sueño hecho realidad de este grupo de amigos, y un puñado de canciones más o menos intrascendentes que no molestan ni maravillan, en algún caso emocionan, pero en resumidas cuentas acompañan y alegran tu mañana de invierno.